¿Por dónde empiezo?

Eso mismo me he preguntado yo cuando he querido plantear todo lo que tengo en mi cabeza. Y creo que lo haremos así: primero conozcámonos nosotros, busquemos la forma de llevarnos bien con nosotros mismos, de estar a gusto a solas; y luego procuraremos entender lo que ocurre a nuestro alrededor y cómo hacer para vivir en nuestro entorno manteniendo la Felicidad como indicador de que lo estamos haciendo bien.

Ya comento aquí que va a ser difícil separar nuestro mundo interior del mundo que nos rodea, puesto que conformamos nuestra personalidad, nuestros criterios, todo lo que está “dentro” de nosotros conforme a la relación (o a la falta de ésta) con los demás y con nuestro entorno; entendiendo entorno como todo lo que nos afecta: personas cercanas, personas ajenas, dónde vivimos, cultura, tradición, clima, sentidos (o falta de los mismos), etc. Todo influye en cómo somos y cómo nos comportamos, de la misma manera todo es susceptible de ser importante o nimio. Depende de nosotros, créeme, solo de nosotros.

He decidido empezar por el auto conocimiento porque considero que es más importante y fortalecedor tener una buena base propia antes de tratar de entender lo que ocurre fuera y cómo encajamos ahí. Para empezar, si eres sólido, quizás te des cuenta de que no tienes que encajar… pero eso ya lo veremos más adelante.

Eso no quiere decir que olvidemos dónde estamos y que somos seres sociales. Esta otra parte de nosotros la abordaremos más adelante, comprendiendo qué papel jugamos, tratando de poner orden en los sucesos diarios, y procurando no perder nuestro rumbo, el faro guía de la Felicidad.

Al final veremos cómo tú y solo tú tienes las riendas en todo momento de lo que piensas y haces. Y aunque suena bonito, como frase motivadora, te digo que no es decisión fácil, ya que implica hacerte plenamente responsable de todo lo que a ti concierne, no tender a culpar a nadie ni nada… Ya no suena tan bien, verdad?

Bueno, comencemos por el principio… ¿Quien eres?